La maternidad es sin duda la etapa más bonita en la vida de una mujer. Son meses de emoción, dudas, preocupación; pero sobre todo de felicidad. Una felicidad inmensa que lo va llenando todo a su alrededor porque sale de su interior y se extiende a todo aquello que se acerca a ella. Y eso se nota también en las fotografías.

 

La piel brilla de una manera distinta, los rasgos se suavizan, los ojos parecen estar siempre mirando al infinito y las comisuras de los labios tienden a subir hacia el cielo, levemente, sin complejos. Y todo sale de forma natural cuando voy a atrapar ese momento sutil en una fotografía.

 

Guarda esos momentos, ese precioso periodo de la vida. Ese es el consejo que yo le daría a cualquier mujer embarazada que quisiera escucharlo.

En la fotografía hay una realidad tan sutil que llega a ser más real que la realidad.

Alfred Stieglitz

Porque es probable que, más adelante, con los años, esos recuerdos vayan volviéndose borrosos para dejar sitio a todos los que la nueva vida que llevas en tu interior irán creando mes a mes. Y estoy seguro de que querrás conservarlos. Por eso os animo a que contratéis una sesión fotográfica premamá.

Buscaremos un entorno que te guste (y al papá también), en el que estés cómoda y tranquila (y el papá también). Y pasaremos una tarde agradable, simplemente dejando que lo que sientes por esa nueva vida que se abre paso se note en ti (y en el papá, por supuesto), en cada momento, porque constantemente estás pensando en ella (y el papá, aunque no lo diga, también).

Además os invito a que, si tenéis más pequeñ@s, vengan también y compartáis esa tarde de fotos para el recuerdo toda la familia juntos.

No lo dudes, escríbeme con lo que te gustaría hacer en tu sesión premamá o dónte te gustaría hacerla (bosque, playa, montaña, París, Roma, Australia…) y te envío presupuesto sin compromiso. Seguro que conseguimos hacer de tus momentos, mis fotografías.